lunes, 13 de junio de 2011

CONDORCET

¿ES CONVENIENTE ENGAÑAR AL PUEBLO?.

En el siglo XVIII se plantean importante debate sobre si los gobernantes (el rey) debía engañar a su pueblo. Desde el Marques de Condorcet hasta Goethe plantean este tema crucial y que hoy en día se puede volver a poner en la palestra.

(…) y aun la verdad unida a los errores hace menos mal y mayor bien que lo que hayan podido hacer por sí solos los errores.

Para que la opresión pueda ser útil para el opresor, es necesario que el oprimido sea presa de la superstición o esté privado de la razón: esa es la razón por la que la sumisión imbécil de algunos pueblos era muy cómoda para sus sacerdotes, y por lo que la sumisión de las bestias de carga proporciona tanta utilidad a los hombres.

(…) sólo en la medida en que son malvadas las instituciones es por lo que el pueblo es, con tanta frecuencia, un poco ladrón por principio. (…) digan lo que digan algunos moralistas, con que haya un poco más de interés en elegir el bien en lugar del mal basta para que el hombre elija siempre el bien.


En este fragmento podemos entresacar como Condorcet se alinía en el uso de la razón para tratar el problema del pueblo. Un pueblo supersticioso será un pueblo sometido. Si no se alinían con la razón siempre serán oprimidos. Es la defensa del derecho del pueblo al conocimiento como vehiclo de su libertad.

Hoy en día se vuelven a plantear acontecimientos similares y ello nos muestra el sistema ciclico de la historia que defendiera en sus tesis el filosofo alemán Fiedrich Nietzsche.